30 sept 2007

Yo, Dante Alighieri, nacido en Florencia y desarraigado de ella

No resulta decoroso hablar de sí mismo, y una idéntica razón invalida las propias alabanzas o acusaciones. Pués son falsos testimonios y nadie es capaz de valorarse justamente, ya que nos ofusca el amor propio. Hay, sin embargo, ocasiones en que todavía es lícito hablar de uno mismo y principalmente en dos casos. Primero: cuando se corre peligro o se quiere evitar la infamia. Segundo: cuando con ello se puede enseñar a otros con útil doctrina. A mi me mueven ambas razones: el temor a la maledicencia y el deseo de adoctrinar.
Yo, que por patria tengo al mundo entero, como los peces la mar, aunque bebí en el Arno antes de echar los dientes y amé tanto a Florencia que por su amor sobrellevé un destierro injusto, fundaré mis juicios en la razón, más que en el sentimiento.
El vulgo ignorante no tiene discreción en sus juicios; lo mismo que cree que el diámetro del sol no es mayor de un pie, así, en cuanto a las costumbres, es presa de la misma engañosa credulidad. Pero nosotros, que conocemos lo mejor de nuestra naturaleza, no vamos a seguirle como borregos, sino a corregir y enderezar sus errores. Pues los que viven conforme a entendimiento y razón, dotados de una especie de libertad divina, no se sienten atados a la opinión ajena. Y no hay que extrañarse, pues en vez de estar sujetos a la ley, ellos son los que la imponen y promulgan.
Es cierto y verdadero: soy una de las últimas ovejas del rebaño de Cristo. Realmente no presumo de autoridad pastoral ni soy rico. Mas por eso mismo lo que soy no lo soy por mis riquezas, sino por la gracia de Dios y el celo de su Casa que me devora. Además, mi maestro es aquél fiósofo que asentó eternos principios éticos y enseñó que la verdad ha de preferirse a los amigos.
...Entre tantos que se arrogan el oficio pastoral; y entre tantas ovejas descarriadas o por lo menos desamparadas y olvidadas en las praderas, mi voz es la de un simple fiel; pero la única que clama lastimeramente cuando la Iglesia está al borde del abismo.

Yo, Voltaire, juro que no soy un genio

"Algunos me consideran autor verdaderamente genial: no tengo ese talento, lo juro. Sólo escribo en prosa cuando me apremia hacerlo. En verso jamás; y todos saben que no soy poeta." 20 de marzo 1725
"Trabajar de día y dormir de noche. Dos cosas sin las cuales no podría vivir." 24 de agosto 1724
"Sólo me quedan dos cosas que hacer en la vida: una, arriesgarla con honor cuando me sea posible, y otra, acabar oscuramente en un retiro que se acomode a mi estilo de pensar, a mis desgracias y al conocimeinto que de los hombres he adquirido." 12 de agosto 1726
"Es duro verse encerrado entre cuatro paredes por ejercer un arte sin el cual seríamos unos bárbaros." De una carta a Cramer
"Dejé dos teatros llenos de intrigas: el de la Comédie Francaise y el del mundo. Vivo dichoso en esta encantadora soledad." ¿agosto de 1735?
"Voy a sumirme en el trabajo, que después de la amistad es el mayor consuelo." 11 de julio de 1741
"Estoy muy enfermo, pero ya me he acostumbrado a dolencias de cuerpo y alma: empiezo a sobrellevarlas con paciencia y hallo remedio para ellas en su amistad y en mi filosofía." Enero de 1723
"Si puedo, moriré riéndome." De la carta a D´Alembert, 1766
"La amistad es mucho más bonita que el amor. Creo que yo no estoy hecho para la pasión y en el amor veo algo de ridículo. Renuncio a él para siempre."
"Me dio su mano a besar, la besé y me convertí en su esclavo."
"Hallé un puerto de salvación después de treinta años de tempestades... Aquí tengo la seguridad de un destino para siempre tranquilo."

El misterio envuelve por completo mi destino, Edgar Allan Poe

...Soy joven y soy poeta (si es que el amor hacia lo Bello puede crear poetas) y deseo serlo. Soy irremediablemente poeta.

Soy asombrosamente perezoso y maravillosamente activo. Tengo periodos en que cualquier actividad intelectual significa para mi una tortura, y nada me satisface sino la comunicación solitaria con las "montañas y los bosques", los ídolos de Byron. Pierdo así meses enteros en vagar, en soñar, para reanimarme al fin en una suerte de locura por mi trabajo. Entonces borrajeo cuartillas todo el día y leo durante toda la noche, mientras me dura la fiebre. No soy ambicioso más que en forma negativa. Pero de cuando en cuando me asalta de improviso el deseo de golpear a cualquier imbécil, simplemente porque me repugna dejar ceer a un imbécil que puede golpearme a mi. Soy profundamente conciente de una vanidad, de la cual casi todo el mundo le gusta hablar; de la vanidad de la vida temporal. Paso mi vida entera soñando el porvenir. No creo en la perfección del hombre. No pienso que el trabajo humano puede lograr efectos apreciables sobre la humanidad. Cada hombre es más activo, pero no es ni más feliz ni más sabio que hace seis mil años...

Vosotros me pedís "un relato sobre mi vida," pero luego de cuanto he escrito estaréis seguros de que no tengo nada que decir. Estoy muy persuadido de la inanidad de las cosas temporales para dedicar una seria atención a la nada. Mi vida no ha sido más que capricho, ilusión, pasión, deseo de soledad, desprecio del presente, anhelo del porvenir...

Escribo por necesidad mental, para satisfacer mi gusto y mi amor por el arte.

"No fui en la infancia como los otros
ni nunca vi como los otros vieron.
Mis pasiones yo no podía
hacer brotar de fuentes iguales a las de ellos;
y era otro el origen de mi tristeza,
y era otro el canto que despertaba
mi corazón para la alegría.
Todo lo que amé lo amé solo.
Así en mi infancia, en el alba
de mi tormentosa vida, irguióse,
desde el fondo de todo bien o todo mal,
desde cada abismo, encadenándome,
el misterio que envuelve mi destino..."
"El cuervo dijo: 'Nunca Más'
¡Que sea esta palabra la señal,
pájaro o espíritu diabólico,
de nuestro adios!
¡Retorna a la borrasca
y al borde de la Noche Plutoniana!
¡No dejes pluma negra
como prenda de tu mentira!

Pertenezco a la categoría de los locos tranquilos, León Tolstoi

No poseo grandes riquezas ni una situación particularmente brillante en sociedad, y sobretodo carezco de principios. No tengo amigos influyentes, no sé lo que es vivir bien, pero tengo un amor propio desmesurado.

Soy feo, tosco, sucio y mal educado, en el sentido mundano de la palabra. Soy irascible, fastidioso, intolerante, tímido como un niño. Soy rústico. Lo que sé lo he aprendido por mi mismo, mal y a retazos, sin órden; y es bien poco. Soy intemperante, indeciso, inconstante, estúpidamente vanidoso y expansivo como todos los débiles. No soy valiente. Mi pereza es tal que el ocio se ha convertido para mi en exigencia. Soy honesto, en el sentido de que amo el bien, y me siento descontento cuando me alejo de él y siempre retorno a él con placer. Y, sin embargo, hay una cosa que amo áún más que el bien: la gloria. Soy tan ambicioso que si tuviera que elegir entre la gloria y la virtud, temo que escogería la primera. No soy modesto, verdaderamente. Y esta es la razón por la que parezco tímido a los demás, aunque interiormente soy orgulloso.

27 sept 2007

FrAsE

Cruces y espadas, tal es nuestro destino...
Herir por doquier la perdición y el mal
de que no terminamos de librarnos...
Gritar que somos infatigables,
que nuestro corazón quebrado en nuestro pecho
no se doblegará, no cambiará...
Y leer en los siglos la suerte elegida...
la muerte es perecedera, la Fe eterna.

Kazimierz wierzynski

14 sept 2007

VeHíCuLo GaLáCtiCo dE eStE VeRaNo

La constelación de Scorpio.

9 sept 2007

LoS iNtELeCtUaLeS SoMoS:

-"Las antenas de la raza."
-"Hombres que nunca parecen estar satisfechos con las cosas como son, y que no apelan a los usos y costumbres. Ponen en duda la verdad actual, en térmios de una verdad más elevada y extensa; se oponen a recurrir a la realidad invocando una 'nadería no práctica'. Se consideran a sí mismos como guardianes especiales de ideas abstractas como la razón, la justicia y la verdad, guardianes celosos de normas morales que son ignoradas con demasiada frecuencia en los mercados y recintos gubernamentales."
-"El intelectual moderno se parece al bufón, no sólo porque reclama para sí la libertad de una crítica desencadenada, sino también porque exhibe lo que -a falta de una palabra mejor- podríamos llamar GRACIA. Mientras los profesionistas serios tienden a concentrarse en las tareas que tienen a mano, el intelectual se deleita en el juego de la mente y lo gusta por sí mismo. El juego, (sugirió Johan Huizinga) es superfluo, es desinteresado, es libre. No siendo vida 'ordinaria', està situado fuera de la satisfacción rutinaria de las necesidades y los apetitos inmediatos; no es medio para alcanzar un fin sino que es satisfactorio por sí mismo."
-"Todos aquellos cuya actividad esencialemente no es la persecución de fines prácticos; todos aquellos quienes buscan obtener su alegría en la práctica de un arte, una ciencia o una especulación metafísica, en resumen, en la posesión de ventajas espirituales, y que por consiguiente de alguna manera dicen 'Mi reino no es de este mundo'." Julien Benda
-"Los hombres que tratan de dar normas morales y de mantener símbolos generales significativos; los que producen, guían y forman las disposiciones expresas dentro de una sociedad."
-"Mientras que la mayor parte de los hombres, en las profesiones o en otras partes, tienden a dejarse absorber por la búsqueda de respustas contretas a problemas concretos, los intelectuales sienten la NECESIDAD de ir más allá de la tarea concreta e inmediata y de penetrar en un reino más general de significados y valores. Muestran (citando a Edward Shils) una sensibilidad extraordinaria para lo sagrado, una reflexibidad poco común acerca de la naturaleza de su universo y las reglas que gobiernan su sociedad."

Tomado del libro "Hombres de IDEAS", que también dice:

-"Un intelectual que no fuera inteligente, sería, aunque no es imposible, una rareza; pero la mayor parte de nosotros nos lisonjeamos de poder encontrar en el espejo a una persona inteligente que no es intelectual." H.W. FOWLER
-"El intelecto -escribe Richard Hotstadler- es el ángulo crítico, creativo y contemplativo de la mente. Mientras que la inteligencia trata de aprisionar, manipular, reordenar y ajustar; el intelecto examina, pondera, se admira, teoriza, critica e imagina."

Así pués, los intelectuales no sólo son

un enigma para los ciudadanos comunes

sino que tambien

los "irritan".

8 sept 2007

DeL LiBrO De JuAn SaLvAdOr GaViOtA

y por ahí de la tercera parte:

"Somos libres de ir donde queramos y de ser lo que somos"

pag 77

6 sept 2007

Desde años atrás

los hombres han hecho todo lo posible por hacer del lugar donde viven el más hermoso, es así que construyen edificios, parques y monumentos, los cuales son los más olvidados y que probablemente sólo forman parte de las referencias que se utilizan para llegar a un determinado lugar.

(De un recorte de periópdico que me encontré)